domingo, 18 de março de 2012


LA HABITACIÓN EN EL ESPACIO

Semejante al canto de la paloma torcaz cuando la tormenta se acerca —el aire se empolva de lluvia, de sol resucitado—, me despierto lavado, me derrito al elevarme; vendimio el cielo novicio.

Tendido contra ti, animo tu libertad. Soy un bloque de tierra que reclama su flor.

¿Existe garganta labrada más hermosa que la tuya? ¡Preguntar es morir!

El ala de tu suspiro pone una pelusilla a las hojas. El trazo de mi amor cierra tu fruto, lo bebe.
Estoy en la gracia de tu rostro al que sus tinieblas cubren de gozo.

¡Qué hermoso es el grito tuyo que me da tu silencio!

René Char

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